sábado, 4 de marzo de 2017

FANATISMO E INTOLERANCIA RELIGIOSA

Por Armando Maya Castro

"Las Asambleas de Dios son hoy una de las denominaciones pentecostales más importantes del mundo, con iglesias en todos los continentes", refiere Joan Estruch, quien añade que este grupo, tanto por la doctrina como por la práctica, como desde el punto de vista organizativo, son comunidades bastantes próximas a la de los bautistas y a la de los hermanos". 

Me animé a escribir sobre esta Asociación Religiosa porque en los últimos días acaban de ocurrir dos eventos en los que sale a relucir su nombre; uno protagonizado por presuntos líderes de este movimiento religioso en Nicaragua, donde el pastor de la iglesia Visión Celestial y tres dirigentes más, buscando liberar a Vilma Trujillo García de un supuesto demonio, resolvieron mantenerla bajo encierro y atada, para luego lanzarla a la hoguera, buscando remediar su situación. La responsabilidad de las Asambleas de Dios está en duda, sobre todo ahora que Fabio Cruz Arista salió a negar que el señor Juan Rocha fuese pastor de esa Iglesia; “en nuestro registro de ministros no tenemos a una persona con ese nombre, él no es pastor de las Asambleas de Dios”, reiteró de manera oficial el superintendente del movimiento religioso en cuestión. Lo que no está en duda es la responsabilidad de los fanáticos pastores, independientemente de la denominación religiosa a la que pertenezcan. 

El otro evento en el que se menciona el nombre de las Asambleas de Dios es un lamentable caso de intolerancia religiosa en agravio de dicho credo en la comunidad El Manguito, municipio de El Nayar, Nayarit. Y digo en agravio de las Asambleas de Dios no porque esté demostrado que las personas que mataron y quemaron a Lucio Martínez y Marta Vázquez, así como a la nieta de éstos, hayan actuado por motivos religiosos. Lo último que sabemos al respecto es que la muerte de los miembros de la mencionada denominación religiosa fue por motivos de tierra. Sin embargo, la actitud asumida por los católicos de la comunidad es un inaceptable caso de discriminación, pues en un principio se oponían terminantemente a que los tres cuerpos “fueran sepultados en el panteón de la localidad con el argumento de que ellos eran “aleluyas” (no católicos) y que deberían ser enterrados en su propio panteón.   

Sobre el caso específico de Nicaragua, deseo reprobar la actitud oportunista de la Arquidiócesis de Managua, que se lanzó rápido y con todo en contra de las demás religiones establecidas en esa nación, señalando que "este es un acto de fanatismo que debe llamar la atención de los seguidores de las diferentes religiones que se practican en el país para que sus líderes no manipulen su libertad y conciencia". Lo dije en su momento en Facebook, y lo repito en mi columna de hoy: Por lo que se ve, la Iglesia católica ya olvidó su pasado distante y reciente, mostrándose amnésica con los casos de fanatismo que abundan en su historia. 

Si de refrescar la memoria se trata, le dejo aquí las palabras de Diana L. Ajjan, quien escribió al respecto: "En la Edad Media (entre los años 500 y 1500) la iglesia católica publico el Martillo de hechiceros (Malleus Maleficarum en latín) con detalladas descripciones de exorcismos. Estos procedimientos, destinados a expulsar al demonio de una persona poseída, empezaban con oración e incluían la tortura si el tratamiento no funcionaba. Si la tortura tenía éxito, la persona era enviada a la hoguera para salvar su alma del diablo". Estará de acuerdo conmigo en que los fanáticos de Nicaragua que mandaron a la hoguera a la desafortunada mujer, se inspiraron en el ejemplo de la Iglesia católica de la Edad Media, no en la enseñanza de amor de nuestro Señor Jesucristo. 


Publicado en la edición impresa de El Occidental, el sábado 4 de marzo de 2017

https://www.eloccidental.com.mx/columna/fanatismo-e-intolerancia-religiosa


jueves, 2 de marzo de 2017

¿UN CRIMEN EXENTO DE FANATISMO RELIGIOSO?

Por Armando Maya Castro


Hasta hace poco tiempo, Nayarit no figuraba entre los estados con casos de intolerancia religiosa. Los medios de comunicación han publicado casos de violencia religiosa acaecidos en los estados de Oaxaca, Puebla, Hidalgo y Jalisco, pero principalmente en Chiapas, el estado más prolífico en este tipo de eventos. 

El pasado 23 de febrero, “por problemas de tierras”, una familia del rancho El Jabalí, anexo a El Manguito, en el municipio de El Nayar, Nayarit, “fue asesinada a golpes y posteriormente quemada dentro de su casa", refiere la nota de Raúl Torres, publicada en El Universal online, en la que también se proporcionan los nombres de las víctimas: Lucio Martínez, Marta Vázquez y Yanet Vázquez, esta última una pequeña de un año. 

El portal Mundo Cristiano refiere que los adultos asesinados conformaban un matrimonio que pertenecía a “la Iglesia Asambleas de Dios en la comunidad de Jesús María de la zona huichol, en el Estado de Nayarit”. También informa que la víctima inocente era nieta del hombre y la mujer que “fueron quemados vivos por razones que aún se investigan”. 

El último párrafo de la nota describe la preocupante situación que en materia de violencia religiosa se vive en esa zona del estado de Nayarit: “En ese lugar habitan indígenas de las etnias cora y huichol, quienes recientemente han expulsado a varias familias evangélicas y los han despojado de sus tierras”. 

Sobre este punto en particular, la citada nota de El Universal refiere: "Debido a que la familia asesinada pertenecía a la iglesia evangélica, específicamente a un grupo que ha hecho trabajo de evangelización en esta región por más de 14 años, en un principio habitantes católicos se negaban a que la familia se enterrara en el cementerio de la comunidad. Además, se manejó la versión de que el triple homicidio podría estar vinculado a un problema religioso. Sin embargo, las autoridades de Nayarit han descartado esta hipótesis”. 

La misionera Gloria Azucena Falcón, de la Iglesia Asambleas de Dios en Nayarit, desmintió también que el asesinato de los dos indígenas “se debiera a motivos de intolerancia religiosa”. Un artículo de Oscar Moha, publicado el pasado 27 de febrero, hace públicas las declaraciones de la mencionada predicadora, quien refiere que “los hermanos eran miembros de la Iglesia en la localidad en la etnia huichol y fueron asesinados por rencillas que tenían con vecinos de esta zona, pero todavía se llevan a cabo las investigaciones porque los quemaron vivos a los tres y al parecer los torturaron antes de morir”. 

En mi opinión, considero necesario que se ahonde más en la investigación para que podamos saber si este crimen, cometido con saña y sin piedad alguna, fue por motivos religiosos o por problemas de tierra. En lo que no se puede negar la presencia de fanatismo religioso es en la actitud asumida por los católicos de la comunidad, quienes se oponían a que los tres cuerpos “fueran sepultados en el panteón de la localidad con el argumento de que ellos eran “aleluyas” (no católicos) y que deberían ser enterrados en su propio panteón”. Al final, por fortuna, triunfó la razón y “el pueblo permitió que los cuerpos de Lucio, Martha y la bebé pudieran ser enterrados en el panteón comunitario”. 

Estará de acuerdo conmigo, estimado lector, que en nuestro país se necesita una aplicación eficaz de la ley para combatir con éxito los casos de fanatismo religioso y las violaciones a los derechos humanos y libertades fundamentales. El problema es que esto no se hace casi nunca; por ello, la mayoría de estos casos quedan en la más absoluta impunidad, dejando a los miembros de las minorías religiosas en un estado de indefensión y vulnerabilidad.  

Twitter: @armayacastro 

Publicado en la edición impresa de El Mexicano, el 2 de marzo de 2017

jueves, 19 de enero de 2017

CRISIS DE VALORES EN LA SOCIEDAD ACTUAL

Por Armando Maya Castro
El bullying produce todo tipo de casos de violencia escolar, con consecuencias tan graves que algunas de las víctimas ya no están hoy aquí para contarlo

La violencia en las escuelas es uno de los grandes males de nuestro tiempo. A través del acoso escolar, caracterizado por golpes, humillaciones e insultos, tiene presencia en un importante número de primarias, secundarias y preparatorias de nuestro querido México. 

Duele decirlo pero se tiene que decir: nuestro país ocupa el primer sitio a escala internacional en el número de casos de bullying, “con un total de 18 millones 781 mil 875 casos, [esto] de acuerdo con cifras de la OCDE, dadas a conocer por la especialista en violencia escolar, Rocío Alonso Rubio”, durante la conferencia denominada “Violencia Escolar-Bullying, la cual dictó en el marco del primer Foro por los Derechos de la Niñez y la Adolescencia en Michoacán (Excélsior, 10/09/2015).  

En dicho evento, la experta comentó que “ha aumentado el índice de suicidios de menores en un rango que va de los 10 a los 13 años, y añadió que uno de cada 6 suicidios se deben a que los menores sufrieron acoso escolar o bullying” (Ídem). 

Otros estudios en la materia indican que las formas más comunes de acoso entre los estudiantes de primaria, secundaria y preparatoria son los insultos, las intimidaciones, los rumores, las amenazas, los robos y los destrozos de pertenencias. Estas investigaciones revelan asimismo que los lugares de mayor frecuencia para la práctica del bullying son los pasillos, los patios y los baños de los establecimientos escolares. 

En tiempos de avances tecnológicos, el acoso escolar transita de los sitios escolares antes mencionados a las redes sociales, donde los alumnos agresores “ponen apodos, mandan mensajes ofensivos o publican fotografías y videos que resultan vergonzosos para la víctima” (Milenio, 03/05/2016). 

Este tipo de bullying es conocido como cibernético o “ciberbullying”, y “es el acoso anónimo o abierto que se da por medio de los medios electrónicos interactivos como: chats, páginas web de corte “chismógrafo”, mensajes escritos del celular, redes sociales, entre otros”. La anterior información nos la proporciona Fundación en Movimiento, dedicada a combatir el acoso escolar en la República Mexicana. Esta Fundación señala, asimismo, que el bullying "es un fenómeno que no distingue raza, religión, posición social, estructura física ni edad y ningún sector de la sociedad está libre de él".

Aunque algunas voces minimizan las cifras y las diversas manifestaciones de bullying, la realidad es que estamos ante un problema grave y real; un problema que avanza a pasos agigantados y que es urgente combatir desde todas las trincheras, particularmente desde las instituciones de educación básica y preescolar. En esta empresa, los padres de familia tienen mucho que aportar, sobre todo en la atención de sus hijos, así como en la enseñanza de valores que ayuden a sus hijos e hijas a construir relaciones de comprensión y convivencia escolar pacífica. 

La vigilancia e instrucción de los padres de familia en el uso responsable del Internet, la televisión y los videojuegos son necesarias para evitar que los pequeños se inicien en la práctica del acoso escolar. Lo digo porque considero que un buen trabajo de educación en el entorno familiar puede impedir que algunos de nuestros hijos e hijas se conviertan en una amenaza para las escuelas y, más tarde, para la sociedad en general. 

La sociedad de hoy se formula diversas preguntas sobre Federico Guevara Elizondo, el alumno de 12 años que atacó a tiros a su maestra y compañeros del Colegio Americano del Noreste en la ciudad de Monterrey, Nuevo León. Todos quieren respuestas a las siguientes preguntas: “¿por qué hizo lo que hizo el menor de edad que terminó dándose un tiro en la cabeza?, ¿dónde consiguió la pistola calibre 22 y por qué sabía dispararla?, ¿cómo logró ingresar el arma a la escuela sin ser detectada por seguridad del colegio?, ¿era víctima de bullying o su actuar es resultado de un trastorno psicológico?  
Preguntas como las anteriores se multiplican, pero pocos se preguntan ¿qué pasa hoy por hoy con la formación de valores? ¿Por qué se descuida tanto en ese aspecto a la niñez y juventud de nuestro tiempo? Estas preguntas sólo nos las formularíamos si diéramos por hecho que la tragedia de ayer y los múltiples casos de acoso escolar son resultado de la profunda crisis de valores por la que atraviesa la sociedad de hoy. 

En lo personal estoy convencido de que hechos como estos no se darían con tanta frecuencia si como padres de familia tuviéramos el cuidado de inculcar a nuestros hijos valores tales como el respeto, la paz, el amor y la amistad. Estoy totalmente seguro que México no tendría tantos adolescentes agresores si cada niño recibiera en sus hogares la formación de valores que se requiere en la vida para ser personas de bien. 

Si esto se hiciera diariamente y de manera responsable en cada familia, estaríamos hablando en estos momentos de niños y adolescentes libres de violencia, así como de un México más seguro y menos violento que el actual. 

Twitter: @armayacastro

jueves, 12 de enero de 2017

¿SERÁ REHABILITADO LUTERO EN 2017, SU AÑO?

Por Armando Maya Castro
Algunos señalan que el Papa Francisco canonizará a Lutero como parte de su programa pastoral “Misericordia 2016”

Los orígenes del  protestantismo se remontan al siglo XVI como un movimiento que intentó renovar, en vano, a la Iglesia católica, una institución cuya negativa al cambio se mantuvo firme, a pesar de las voces que negaban al papa la autoridad sobre la “cristiandad”, y pedían una reforma de la Iglesia.

Nacido en Eisleben, Alemania, el 10 de noviembre de 1483, Martín Lutero es considerado por la mayoría de los historiadores como el iniciador de la llamada reforma protestante, solicitada por éste luego de haber presenciado en Roma la corrupción moral que laceraba a la Iglesia católica. 

En 1510, por cuestiones relacionadas con la orden de los agustinos, a la que el monje alemán pertenecía, realizó un viaje a Roma, en donde observó de cerca la mundanidad de la corte papal, que Lutero describe en los siguientes términos: “Presencié tantos escándalos, que a partir de aquel día formé la resolución de trabajar toda mi vida para arruinar el papado y reformar los abusos que habían sido introducidos en la religión por sacerdotes codiciosos o por Pontífices infames” (Mauricio de la Chàtre, Historia de los Papas y los Reyes, Tomo III, p. 256, Clie, Barcelona, 1993). 

La reforma inaugurada por Lutero durante el Renacimiento, tenía el propósito pero no la fuerza de transformar y mejorar el estado de cosas en que se encontraba inmerso el catolicismo, cuyos males morales y doctrinales se habían ido acumulando uno tras otro hasta convertirse en una pesada loza que terminó asfixiando a esta “religión”. 

A través de los tiempos, varios miembros del clero católico han reconocido que la causa esencial de la Reforma fue el estado de corrupción de la Iglesia romana. El reconocimiento más reciente en ese sentido vino del papa Francisco, quien admitió que “las invenciones de Martín Lutero no eran equivocadas, era un reformador. Quizás algunos métodos no eran los justos pero en aquel tiempo [...] la Iglesia no era realmente un modelo a imitar. Había corrupción en la Iglesia, había mundanidad, obsesión con el dinero, el poder" (Agencia EFE, 26 de junio de 2016).

Los males de ese tiempo, que el papa de hoy reconoce, fueron reprobados en su momento por la feligresía católica y el bajo clero, sin lograr acabar con la penetrante corrupción que reinaba en las altas esferas eclesiásticas, ni con la venta inescrupulosa de indulgencias. 

El monje dominico Johann Tetzel y otros monjes de dicha orden habían sido comisionados por el papa León X para vender indulgencias a lo largo y ancho del Imperio Germánico. Su comercialización tenía el propósito de recolectar fondos para la construcción de la nueva Basílica de San Pedro, cuya primera piedra había sido colocada desde el pontificado del papa Julio II, el 18 de julio de 1506. 

Lutero, a través de las 95 tesis publicadas en 1517, combatió este audaz y antibíblico mercantilismo, señalando en su tesis 27: “Mera doctrina humana predican aquellos que aseveran que tan pronto suena la moneda que se echa en la caja, el alma sale volando”. La anterior tesis aludía al monje Juan Tetzel, que en Anhalt y Brandeburgo vendía las cartas de indulgencia con frases como esta: “¿Quién vacilará en adquirir por un cuarto de florín una de estas cartas que abren el paso a nuestra alma en las celestes beatitudes del paraíso? En el mismo instante en que el dinero cae en el cofre, el alma sale volando del purgatorio”. 

La Iglesia católica condenó las opiniones de Lutero y de sus simpatizantes el 15 de junio de 1520. El 1 de enero de 1521, León X, luego de esperar los 60 días que dio como plazo al monje alemán para que admitiera públicamente sus errores doctrinales, expidió la bula que impuso al reformador la pena eclesiástica más grave: la excomunión. A partir de esa fecha, Lutero fue declarado hereje y apóstata por oponerse a la autoridad papal, así como a varias doctrinas esenciales del romanismo. 

Este año, al cumplirse 500 años del inicio de la Reforma protestante, se llevará a cabo una evaluación de la vida y obra de Lutero. La gran pregunta en el año de Lutero es esta: ¿levantará el Vaticano la excomunión impuesta por una papa al fraile agustino? En mi opinión, la respuesta es no, pues esto sólo se podría hacer si Lutero viviera. Y si la sede papal deja intacta la citada excomunión, ¿se puede hablar de la rehabilitación plena de Lutero? ¿Usted qué opina?

Twitter: @armayacastro 

martes, 10 de enero de 2017

INICIA EL AÑO CON VIOLACIONES AL ESTADO LAICO

Por Armando Maya Castro
En medio de violaciones al Estado laico, el cardenal Francisco Robles conmemoró con misa el Día del Policía (Foto: Perla Gómez / Milenio)

En México, la laicidad del Estado está contemplada en el artículo 40 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y garantiza, entre otras cosas, la neutralidad del Estado y sus funcionarios en materia religiosa, la separación de la esfera pública respecto a la religiosa, y la igualdad jurídica de todas las confesiones religiosas. 

En ese mismo sentido es la redacción de los artículos 3° y 130 de nuestra Carta Magna; el primero establece el carácter laico de la educación pública, mientras que el segundo establece las bases fundamentales “para comprender lo que hoy en día significa el Estado laico en México”. 
El artículo 3° de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público establece que “el Estado mexicano es laico”, y ordena con absoluta claridad: “El Estado no podrá establecer ningún tipo de preferencia o privilegio en favor de religión alguna. Tampoco a favor o en contra de ninguna iglesia ni agrupación religiosa". 

A pesar de las leyes, y de que México dejó de ser un Estado confesional desde la promulgación de la Constitución de 1857, los funcionarios públicos de nuestro país siguen empecinados en favorecer de diversas maneras a la religión numéricamente mayoritaria. 

Un oficio de la Fiscalía General del Estado de Jalisco (FEG), el cual circula desde hace días en redes sociales, prueba de manera contundente mi aseveración. El documento en cuestión lo firma el comandante José Manuel Onofre Chávez, Encargado de la Comisaría de Seguridad Penitenciaria de la Fiscalía de Reinserción Social del Estado de Jalisco, quien se dirige al "C. Oficial de Reinserción Social de la Comisaría de Sentenciados, Prisión Preventiva, Reinserción Femenil, Reclusorio Metropolitano, Ceinjure Valles Tequila, Ameca, Altos Norte Lagos de Moreno, Altos Sur Tepatitlán, Ciénega Chapala, COCYDEJ, CAIJE, así como [al] Encargado de la Seguridad Exterior", instruyéndoles "para que ordenen al personal bajo su mando [...] que deben presentarse debidamente uniformados en las instalaciones del cuartel de vigilancia exterior en complejo penitenciario de Puente Grande, a las 07:00 horas, de este sábado 07 de enero de 2017, para el pase de lista y organización del operativo para el evento”. 

Hasta aquí, nada que atente contra el carácter laico del Estado. Sin embargo, observe usted el contenido del penúltimo párrafo del citado documento, que a continuación transcribo íntegro: “De igual forma los instruyo para que exhorten a su personal que durante la participación en este operativo y principalmente en la ceremonia litúrgica se conduzcan en todo momento con disciplina y respeto, ya que se trata de un evento organizado por la Fiscalía General del Estado y habrá medios de comunicación, así como diferentes autoridades" (Las negritas son mías). 

Algunos de los custodios y policías, por razones de fe, se opusieron argumentando que la orden de la Fiscalía, con una fuerte carga de discriminación por parte del Gobierno, violentaba sus derechos humanos y quebrantaba, además, el Estado laico. Pese a esta argumentación conforme a la ley, algunos de los mandos fueron tajantes en su respuesta. “haz lo que quieras, pero tienes que presentarte mañana en la misa del policía porque es orden del Fiscal”. 

Concluyo mi columna recordando que, a partir de la separación de la esfera pública de la religiosa, en tiempos del Benemérito de las Américas, Don Benito Juárez García, los servidores públicos tienen la obligación de celebrar únicamente las festividades cívicas; y esto no en lugares consagrados al culto, sino en ambientes públicos o laicos, por respeto a lo que establece la ley. 

Habrá que recordarle a los organizadores del evento del pasado 7 de enero en la catedral de Guadalajara –al que asistieron el alcalde tapatío Enrique Alfaro y Salvador Caro, comisario general de la Policía de esa ciudad, así como el fiscal Eduardo Almaguer– que los elementos de seguridad pública del estado de Jalisco y sus mandos profesan distintas creencias religiosas, o bien ninguna. Por respeto a esa diversidad de creencias, los mandos policíacos deben mantenerse al margen de la organización de este tipo de eventos religiosos. Su deber es brindar seguridad a la ciudadanía en el marco del respeto a los derechos humanos de los policías, así como a las leyes que definen a México como un Estado laico.

Twitter: @armayacastro

Publicado el martes 10 de enero de 2017 en el diario El Mexicano de Tijuana.

sábado, 7 de enero de 2017

LOS TRES REYES MAGOS

Por Armando Maya Castro

De acuerdo con las Sagradas Escrituras, la matanza de niños ordenada por el rey Herodes en Belén, con el propósito de segar la vida del niño Jesús, no es primero en tiempo que la llegada de los magos de oriente al pesebre, el único lugar que se halló en la ciudad de David para que María diera a luz al Salvador del mundo. 

Sin embargo, la iglesia mayoritaria celebra primero el Día de los Santos Inocentes (28 de diciembre), establecida por el catolicismo con el propósito de rememorar a los niños asesinados por el sanguinario Herodes. Después celebra la adoración de los magos en el pesebre de Belén (6 de enero), restándole importancia al orden de los acontecimientos bíblicos. El problema es que la mayoría de los católicos leen poco o nada las Sagradas Escrituras, y se limitan a observar con sumisión el calendario de festividades católicas, sin analizar si éstas tienen o no soporte en la Biblia. 

Pero la tradición católica no se limitó a invertir el orden de los ya mencionados acontecimientos bíblicos. Fue más allá de lo que dice la Biblia al otorgar el rango de reyes a los magos cuyas acciones en Israel describe la Biblia en Mateo, capítulo 2. Este relato bíblico no menciona ni una sola palabra sobre la supuesta condición de reyes de los personajes en cuestión; tampoco dice que hayan sido tres, ni que respondieran a los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar, quienes se popularizaron en la Iglesia católica a partir del siglo IX, siguiendo no lo que dice la Biblia, sino “el texto de Beda el Venerable, en su Collectánea, recogido en la tradición y que ha perdurado hasta ahora”. 

Si la historia que se ha construido alrededor de estos personajes no tiene base en la Biblia, ¿entonces dónde está su fundamento? La respuesta nos la da el libro titulado “Grandes misterios del cristianismo”, escrito por José Gregorio González Gutiérrez, quien señala que, a partir del relato de Mateo,  "todo lo que sabemos sobre los reyes magos y que miméticamente repetimos cada año, surge una vez más de los textos apócrifos, aquellos que la Iglesia [católica] no acepta pero que a semejanza de lo que ocurre con algunas reliquias y bastantes apariciones marianas, permite". 

En cuanto a la cantidad de los magos que fueron guiados por la estrella al pesebre de Belén, el referido autor apunta: “En primer lugar desconocemos si eran o no tres los personajes, y en cierta iconografía se representan como cuatro, siete e incluso doce". Fue el papa León I quien "dedujo que si tres eran las ofrendas citadas por Mateo (oro, incienso y mirra), tres debían ser igualmente los magos, algo ya sugerido en algún texto apócrifo". Como usted puede ver, se trata de una cuestión de deducción papal, al margen de la Biblia. 

También es resultado de una deducción la supuesta condición real de los magos, "puesto que para destacar la divinidad y rango de Rey del Mundo del recién nacido, nada mejor que reyes adorando el pesebre", refiere González Gutiérrez. Poco faltó para que a los pastores de Belén los elevaran al rango de reyes. Lo digo porque, de esa manera, la corte de reyes adorando al Rey del Mundo en el pesebre, hubiera estado completa.

Concluyo mi columna presentando una porción del Evangelio Armenio de la Infancia, donde tiene fundamento la tradición que dio origen a la celebración del 6 de enero: "Después de caminar nueve meses teniendo de guía a la estrella, llegaron al lugar los tres reyes: Melkon, que reinaba sobre los persas; después Baltasar, que reinaba sobre los indios; y el tercero Gaspar, que tenía en posesión el país de los árabes". La Biblia, única y suficiente regla de fe, jamás menciona los nombres de los magos, ni dice que hayan sido tres, ni reyes. 

Twitter: @armayacastro

jueves, 1 de diciembre de 2016

¿Y LA CERO TOLERANCIA HACIA LOS CURAS PEDERASTAS?

Por Armando Maya Castro
Mucho se ha hablado de las medidas que Jorge Mario Bergoglio ha implementado para erradicar la pederastia clerical; sin embargo, los casos de abuso sexual perpetrados por curas católicos siguen apareciendo en todas partes, hasta en Argentina, la tierra natal del papa Francisco

Enérgica ha sido la condena de la sociedad argentina ante los inconfesables casos de pederastia perpetrados por curas católicos en el Instituto Antonio Próvolo, ubicado en la ciudad de Luján de Cuyo (Mendoza). Esta institución educativa, subsidiada por el Estado Provincial, y dedicada a proporcionar aprendizaje a los niños con discapacidad auditiva y con trastornos del lenguaje, está en la mira de los medios nacionales e internacionales, cuyas investigaciones a partir de la denuncia han contribuido a que conozcamos más sobre estos lamentables hechos. 

Hasta este momento se sabe que fueron dos los sacerdotes que atacaron sexualmente a por lo menos doce niños sordomudos de la escuela en comento: Nicolás Corradi, de 82 años, y Horacio Corbacho, de 55. Sin embargo siguen abiertas las investigaciones y, con ello, la posibilidad de que aparezcan más victimarios, que pueden ser curas o personal de la escuela no perteneciente al estado religioso. 

Menciono esto último porque, aparte de los curas pederastas, ya están bajo arresto tres personas que realizaban “tareas administrativas y de limpieza en la institución”. Uno de ellos es José Luis Ojeda, un joven discapacitado que laboraba en el colegio. Las identidades de los otros dos no han sido reveladas, sólo se sabe que uno de ellos era monaguillo y tenía en el colegio un cargo administrativo.

Aparte de éstos, las víctimas han señalado a otros involucrados, entre ellos las monjas de la institución, quienes participaban de los abusos viendo cuando los pequeños eran obligados a tener sexo oral, publica La Jornada Online.

El fiscal Fabricio Sidoti, a cargo de la investigación, "cree que pueden ser muchas más las víctimas, cerca de 60, de acuerdo a los testimonios recabados", señala una nota publicada por Clarín. El tamaño del caso hizo que Alejandro Gullé, Procurador de la Corte de Mendoza, adelantara que “podría sumar otro fiscal para que complete el trabajo de Sidoti, puesto que a causa ya tiene un cuerpo de 250 fojas con declaraciones”.  

Sobre el número de víctimas, Guille dijo: “Estamos recibiendo una gran cantidad de denuncias, como cascada, estamos impresionados por la cantidad de gente que conocía este caso”. Y añadió: “La gente se está animando a dar su testimonio, la mayoría de los testimonios que estamos recibiendo son de chicos menores de edad y que datan de algunos años atrás”.

Lo más grave del caso es que la Iglesia católica sabía de los peligrosos antecedentes del italiano Corradi, quien “arribo a Argentina a mediados de la década de 1980, en un traslado ordenado por la Iglesia católica luego de que se lo vinculara a un caso de abusos sexuales en Verona”. Sobre su envío a Mendoza, Izquierda Diario señala que recibió esta ciudad como destino, “luego de sellar un claro pacto de silencio con la iglesia católica”. 

Estará de acuerdo conmigo, estimado lector, que no se trata de un asunto menor, sino de un caso indignante y altamente preocupante. Y lo digo no sólo porque estamos ante un lamentable caso de encubrimiento eclesial, sino porque estos abusos sexuales se producen en Argentina, la tierra del papa Francisco, quien prometió al inicio de su pontificado cero tolerancia hacia los curas pederastas. 

Los abusos registrados en el Instituto Antonio Próvolo nos permitirán ver si la Iglesia católica está a la altura de las exigencias de justicia y de no impunidad, o si Peter Saunders, miembro de la comisión del Vaticano contra la pederastia, tuvo razón al señalar –en febrero del presente año– que el papa Francisco “no ha hecho nada para terminar con los abusos a niños por parte del clero”. 

Twitter: @armayacastro